PÁRRAFOS CONSENTIDOS 1. DE LA ESPAÑA LAICA QUE NOS VENDIERON

Es un problema esto de empezar algo porque la primera vez podría marcar una tendencia que no es precisamente lo que hubieras preferido como característica de tu trabajo, pero bueno, por algún sitio hay que empezar y la verdad es que últimamente tengo serias preocupaciones con un tema en concreto que quisiera comentar.

La religión y su tratamiento por parte de la sociedad civil.

Para empezar debo declararme como al menos curioso ante las distintas opciones religiosas que conozco, y sobre todo persona respetuosa, siempre que yo reciba lo mismo, es decir, respeto, con las distintas confesiones.

Sin embargo, a pesar de que no hago ningún empeño en ser como soy, de hecho no siempre me gusto, no consigo creerme ninguno de los dogmas que los variados dirigentes de las opciones religiosas consideran requisito mínimo para ser seguidor de su iglesia, lo cual, dependiendo de a que religión nos refiramos puede suponer desde que te desprecien (el cura que te mira por encima del hombro mientras le comenta a su grupo de catequesis que eres un pobre hombre que vive fuera de la gracia de dios), a que te consideren objetivo militar (de los que se dedican a matar infieles por el simple hecho de ser infieles sin darse cuenta de que ellos mismos también lo son respecto de otras religiones y no por ello son obligatoriamente ejecutados).

Repito que no estoy en contra las religiones, aunque todavía no ha querido dios que crea a pié juntillas en ninguna de ellas. De ser verdad que él existe, sus motivos tendrá para mantenerme incrédulo. Como persona humilde que soy no voy a llevarle la contra a un dios que no quiere que yo crea en nada puesto que un todopoderoso no tendría dificultad alguna en convertirme en un san Antonio por ejemplo. (Espero que se entienda que el uso de minúsculas y mayúsculas no es con afán despreciativo sino que simplemente he creído conveniente limitarme a principios de oración y nombres propios).

Creo que las religiones, independientemente de que haya o no haya dios, pueden ayudar a soportar momentos muy difíciles de la vida, y es seguro que esa es la razón de su existencia y de su supervivencia. Sin embargo es imposible inadvertir las actitudes de algunos mandamases religiosos que viven dándose golpes en el pecho delante de las cámaras de televisión y ante sus seguidores, pero su hábitat privado son palacios rodeados de los mayores lujos que nadie, repito, absolutamente nadie, podría ni siquiera llegar a soñar.

Tengo un conocido que cuando se casó pidió que los regalos que le hicieran consistieran en ingresos a una cuenta corriente que destinaría a una ONG.

De igual manera también he conocido las circunstancias y pompas  en que se han llevado a cabo los funerales de los últimos papas de la iglesia de Roma.

¡Qué contraste!

Mi conocido consiguió dinero para muchas vacunas contra el tétanos aunque eso  le costó tener que irse de viaje de novios a Almería en lugar de a las islas paradisíacas que unos meses antes habían previsto que podrían haberse permitido.

El dinero que costó el funeral del último papa, y no tengo noticias de que el actual se haya manifestado en contra del derroche ni de que haya dispuesto otra ceremonia más discreta para sus propias exequias, podría haber erradicado del planeta el tétanos si se hubiera destinado a investigación.

¿Qué es lo que pasa? ¿Que piensan en el Vaticano que si dios quiere que la gente muera de hambre y enfermedades no tiene sentido luchar para evitar las desgracias humanitarias? Realmente no les faltan motivos para pensar así, puesto que sus escritos de referencia cuentan como su dios mandaba plagas y enfermedades que acababan por igual con los malvados que con los niños e indefensos que no eran tan malos (léase Egipto, Sodoma o el episodio del diluvio por no citar más).

A mis cortas luces que no es así. Simplemente es que ellos mismos no se creen lo que predican, especialmente lo del amor al prójimo, y por nada del mundo están dispuestos a renunciar al mayor atesoramiento de riquezas existente en el mundo (Ciudad del Vaticano con lo que encierra) por salvar vidas humanas.

Me gustaría que alguien me explicara el porqué sabiendo el papa que la venta del más pequeño de los cuadros que atesora el Vaticano en cajones en oscuros sótanos podría suponer comida y medicamentos para evitar la muerte inmediata de miles de niños que no tienen culpa de haber nacido, prefiere seguir teniendo el cuadro en esa caja o en esa pared en lugar de evitar esa muerte y el sufrimiento que genera.

Seguro que lo anterior podría provocar, si hubiera algún lector que llegara hasta aquí, comentarios del tipo "el uso de los males de la infancia es demagogia lacrimógena" y con ello dar por zanjado el tema desprestigiando de esa forma mi opinión, a pesar de lo cual mantengo el párrafo anterior, porque aún siendo demagógico no deja de ser cierto que los niños también sufren y mueren sin que el vaticano venda cuadros.

No digo que el papa sea un ateo y mala gente que esté engañando a la humanidad creyente junto con sus amigos de la curia, ni mucho menos, sólo me gustaría que alguien me explicara por qué no evita la muerte de tantas personas estando al alcance de su mano. Por cierto que también a más de un católico de a misa diaria también le gustaría que le dieran argumentos para poder defender una actitud que no tiene que ver con lo que le cuentan en los sermones.

Seguro que cuando alguien de la curia enferma no hay problemas en gastar fondos del vaticano para comprar aspirinas o enemas.

No me resisto a teorizar (por algo este es mi blog): Si la gente muere porque dios así lo quiere, y por ese motivo está justificado que la iglesia no invierta sus bienes materiales en salvar a nadie, no sé porqué comprar y mantener papamóviles blindados y medidas de seguridad carísimas. Si alguien quiere matar a un papa y dios no quiere impedirlo nadie de la curia debería interferir en los planes divinos con medidas preventivas. Si dios quiere a un papa vivo en lugar de una nueva elección simplemente las balas lo traspasarían sin daño, o si le hubiera pillado despistado, a dios, digo, lo resucitaría como hizo con Lázaro según cuentan.

Evidentemente lo anterior sólo es una ironía con intención de evidenciar la hipocresía de la religión que más conozco. Algo en mi cabeza no funciona. Esto parece demasiado evidente para que después de tantos años de historia no se haya derrumbado por su propio peso ese imperio de falsedades ñoñas.




En otro orden de cosas: Tampoco entiendo porqué nuestros políticos no hacen cumplir en materia religiosa lo que el pueblo español dictaminó al respecto con la aprobación en referéndum de nuestra constitución actual.

Si España es un país laico ¿como se entiende que en los colegios públicos haya una asignatura que sea religión… católica?

 ¿Por qué motivo un estado que declara en su carta magna su laicismo y su independencia religiosa tiene que hacer concesiones a una confesión en concreto prestándole para su difusión y propaganda contraria al resto de confesiones los centros que pagamos tirios y troyanos con nuestros impuestos?

¿Por qué, y conste que no lo estoy pidiendo, no se da en los colegios públicos religión musulmana, al menos en aulas con mayoría de niños con padres musulmanes? Tengamos en cuenta al respecto que España fue musulmana ochocientos años y desde su intento de erradicación hasta ahora siempre ha habido creyentes de esa religión aquí, mientras que cristiana, desde los reyes católicos, poco más de quinientos años, por lo que no se puede hacer concesiones a ésta última religión frente a la otra esgrimiendo argumentos de tradición, porque en ese caso la musulmana es más tradicional en este país por haber estado más tiempo en candelero.

Yo creo, y espero que alguien me explique en qué me equivoco (absténganse los porque sí, sólo acepto argumentos sólidos), que existe miedo en la clase política a la iglesia católica y a sus fieles, pero no acabo de entender por qué si nuestros dirigentes  han sido capaces de hacer leyes que permiten algo tan contrario a la doctrina católica (al menos a la que el clero quiere que sigan sus fieles) como el divorcio , el aborto (leyes que ni los gobiernos de derechas han derogado aunque han tenido la oportunidad) o el matrimonio homosexual (ley que seguro que el previsible próximo gobierno de derechas no derogará a pesar de su oposición a que se instaurara). Dicen las estadísticas que la gente más religiosa y de derechas es la que más se divorcia y la que más aborta, a pesar de haber estado inicialmente e incluso en la actualidad en contra de estas leyes. Por la experiencia con dichas leyes criticadas previamente pero nunca derogadas cuando hubo oportunidad y masivamente utilizadas por ellos, PPienso que las nuevas generaciones de derechas también serán los que más utilicen la posibilidad que tienen de casarse entre homosexuales,  a pesar de sus alaridos homófobos, pero eso está por confirmar con las futuras estadísticas.

Me gustaría que alguien me explicara por qué no se podría solucionar esta incongruencia social de forma tan sencilla como eliminar de los centros de enseñanza pública las asignaturas de religión que no fueran simplemente informativas o culturales (clases de historia), no poniendo trabas a que cada confesión organice en sus propios locales (iglesias, sinagogas, mezquitas, …) catequesis o como quiera que se llamen sus cursos de adoctrinamiento, y que acudieran de forma voluntaria las personas y los niños que así lo decidieran en horarios extraescolares, sin crear conflictos innecesarios en centros públicos de enseñanza de un país laico.

En fin, el tema da para mucho pero mejor no abusar. Sólo quisiera terminar manifestando que no entiendo porqué no he oído a ningún sacerdote explicar el motivo por el que dios ha querido que un terremoto destruyera mi ciudad y matara a nueve de mis conciudadanos, una de las personas embarazada, por tanto diez. (Es significativo que la iglesia ni siquiera haya hecho esta salvedad en el recuento cuando periódicamente se manifiestan para proclamar que la vida empieza en el momento de la gestación. Hasta que punto quieren pasar desapercibidos en esta ocasión).



Ni una sola explicación, a pesar de que la destrucción se ha cebado con las iglesias no dejando ni una en pié. ¿No tiene nada que decir la iglesia al respecto de que hayan caído igual casas de lenocinio que sus centros de culto? ¿Van a decir simplemente que nadie conoce los motivos ni los designios del altísimo?

Y si no saben nada de esto ¿porqué se presentan como interpretes de la voluntad divina cuando quieren (es decir, cuando dios no les hace la contraria)? ¿Por qué motivo no debería yo pensar que se trata simplemente de FARSANTES que juegan con la inocencia de la gente?

Otra vez volveré al cuadro perdido en una caja de un sótano del Vaticano. Habría bastado un par a lo sumo de ellos para reconstruir todas las iglesias destruidas de Lorca, y con lo que hubiera sobrado también los institutos, colegios, etc… Pero no hace falta pedirles tanto. Con que se encargaran de sus edificios, la sociedad civil podría centrar sus esfuerzos en los centros comunitarios (los que puede utilizar todo el mundo independientemente de sus creencias o la falta de ellas). Pero no. La iglesia no prescinde de sus tesoros. Prefiere pedir ayuda a las instituciones públicas y a los bancos para que sus obras sociales se hagan cargo de la reconstrucción de sus edificios de uso particular con el dinero de los intereses y comisiones de cristianos, pero también de budistas y musulmanes y ateos y agnósticos.

 Eso debería ser pecado, según su código de valores, pero aunque no lo sea (no van a ser tan tontos de tirarse piedras a su tejado), sería imprescindible que un gobierno coherente dejara de dar prerrogativas a una confesión con tanta caradura en un estado que los ciudadanos han decidido laico.

Invito al diálogo. No creo que sea infalible en mis argumentos anteriores aunque hoy por hoy no encuentro motivos para pensar de otra forma. Cualquier aportación seria mejorará mi entendimiento.

Espero que estos párrafos evolucionen, y quien sabe si al final un dios no decide que es hora de hacerme santo y creyente, y entonces tendré que retractarme de todo aunque hoy por hoy pienso que las posibilidades son pocas. Los dioses, de existir, deben estar dormidos o mirando hacia otro planeta.

Comentarios

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  2. Hoy es algún día de mayo de 2011. Vuelvo a leer este texto, que desde que lo escribí pensé que era simplón por sincero y evidente en su contenido. Hoy me reafirmo en lo expuesto, y no cambio ni una coma, la realidad es aún más cruda de lo expuesto.
    La iglesia se ha demostrado una vez más un parásito que anida en los cerebros de los infestados desde su más tierna infancia, con el consentimiento expreso de gente (padres ateos que consienten que sus hijos hagan comuniones y otraos carnavales) que simplemente esgrime como excusa que no quieren quedar mal delante de su madre o su tía la beata.
    Qué paradoja que seamos lo no creyentes los que con más ansias quisiéramos que existiera un dios para que pudiera contestar a tantas preguntas sobre injusticia y arbitrariedades que siempre terminan en sufrimiento para el más débil.
    Está claro que dios, de existir, no querría exponer tanta incompetencia como ha demostrado ante la opinión pública.
    A pesar de lo que haya podido decir en otros momentos, declaro solemnemente que yo no soy el dios culpable de tanta puta injusticia.

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