Un concierto de JÁ ayer, 5 de julio de 2017, y que personalmente guardaré como una experiencia-tesoro, me ha hecho volver a escribir en este ya caso olvidado cuaderno. La reacción del propio Javier Álvarez ante este texto, que le he hecho llegar, me ha encantado más que a él lo que yo haya podido escribir. Seguro.
Una vez más, alguien consigue que me sienta especial.
Y no es que yo quiera serlo, que no, es que alguien se empeña en que te sientas un privilegiado por estar en el sitio oportuno en el momento adecuado.
Y más grave aún, es que quien ha conseguido eso es reincidente: Javier Álvarez.
Esta noche he vuelto a comprobar que existen artistas que son maravillosos en lo suyo, pero que si hay un artista integral por estos lares ese es Javier Álvarez.
Canta, baila, interpreta... se vuelca en su actuación para ti, te respeta como público y por eso da lo mejor de sí mismo encima del escenario.
Su voz acoge, es íntima; su guitarra, minimalista, llena precisa y de forma preciosista el espacio que queda entre el silencio y su voz; sus letras, terribles, sinceras, con amarga o divertida ironía, te obligan a escucharlas. Su presencia en el escenario, una guitarra y él, llena el espacio como sólo he conocido que sea capaz de hacerlo, sirva esto como un homenaje, a otro dios del escenario vacío, Marcel Marceau.
Sin duda, me rindo agradecido ante el artista que por tercera vez ha conseguido hacerme sentir feliz durante toda su actuación, expectante antes de ella, y un poco/muy vacío cuando ha terminado, lo que ha solucionado con un abrazo y dos besos.
Ahora estoy escuchando el disco que nos ha dedicado después de la actuación , y quisiera reivindicar la atención ante artistas con mayúsculas como Javier Álvarez, que por haber decidido hacer las cosas bien, a su forma, no tienen el apoyo de las grandes distribuidoras, pero que son quienes realmente dignifican los escenarios.
Se fue hace unos años otro artista infinito, Hilario Camacho. Se fue adorado por muchos pero ignorado por demasiados más.
Comentarios
Publicar un comentario